13 de febrero de 2009

Conficker impide volar a los cazas del ejército francés

¿Es posible que un virus informático obligue a quedarse en tierra a la flota aérea de la marina francesa? Pues, por lo visto, sí. Y el culpable no es otro que Conficker, que se coló en los ordenadores de la red Intramar, uno de los sistemas informáticos que manejan las fuerzas armadas de ese país, a través de una memoria USB infectada.

Como medida de precaución, tras la infección, se desactivaron los ordenadores que controlaban los planes de vuelo y se impidió encender los equipos informáticos de los aviones para evitar su propagación.

Es triste que las fuerzas armadas de un país, que se supone están ahí para protejer y defender, sean incapaces de tomar las mínimas medidas de seguridad en sus propios sistemas informáticos. Para colmo, los medios de comunicación informaban de que, durante varios días, tuvieron que recurrir a los "antiguos" sistemas de comunicación: teléfono, fax, correo postal... Ya me estoy imaginando al cabo chusquero de turno yendo a por sellos a La Poste.

Parece ser que, a raiz de este incidente, Microsoft ha decidido tomar cartas en el asunto y acaba de ofrecer una recompensa de 250.000 dólares a cualquiera que proporcione información sobre los creadores del virus. ¿Será que les remuerde la conciencia?

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